sábado, 26 de julio de 2025
Scordare
Dimenticare
Hacer un recorrido por todas aquellas cosas que me recordaban a ti. Lugares por los que no me atrevía a cruzar porque eran nuestros. Comidas que no volví a probar porque seguramente no sabrían igual de ricas. Canciones que en definitiva ya no volví a escuchar porque encapsulaban todo lo que en un momento fuimos y quisimos ser. Personas que se quedaron atrás porque seguramente me hablarían de ti. Sonidos que saqué de mi repertorio porque ya no tenía sentido y nadie más lo entendería ni se reiría. Juegos que no volví a abrir porque eran nuestros juegos. Admito que por alguna razón hay uno que todavía me niego a desinstalar.
Pasó agosto y con ello descubrí que hice bien en dejar atrás todo lo que estaba salpicado de ti. de nuestras rutinas.
Que si volví a escuchar alguna de esas canciones? No, no lo hice.
Regresé por aquellos lugares? Sí. Fue inevitable hacerlo. Algunas veces sin notarlo siquiera, y otras, porque así me apetecía. Ya no tuve miedo. Aunque sí debo ser sincera, hay espacios que me gustaría permanezcan así. Intactos.
Volví a comer lo que antaño comíamos? Claro que sí. No me aguanté las ganas y descubrí que las seguía disfrutando igual que antes.
Muchas veces fue inevitable (hasta ahora) lanzar sonidos de tortuga jaajaja pero ahora me genera ternura y risa.
Si alguien me pregunta por ti no tengo problema en llamarte por tu nombre y decir que te amé todo lo que pude amarte. Que no fue un trágico final pero que sí fue trágico alejarme. Que ya no he vuelto a saber nada de ti y que así está bien. Que hay días como hoy que me gustaría conversar únicamente contigo porque se que nadie más entendería esto que a veces siento. Pero así está bien. Así estoy bien.
martes, 15 de julio de 2025
De aquel eterno agosto
CLARO
EN ALGÚN MOMENTO TENÍA QUE USAR ESOS CONCEPTOS PARA ESCRIBIR ALGO COMO LO QUE ESCRIBIRÉ EN LAS PRÓXIMAS ENTRADAS
.
Se perfectamente que en pocos días se cumple un año. En algún momento pensé que llegado este punto ya no dolería nada Que los recuerdos permanecerían lejanos y difusos. Poco quedaría de ellos y que, en realidad, nacería la endeble oportunidad de conversar como lo hacen dos viejos amigos cuyos paraderos terminan coincidiendo un martes a las 6 de la noche.
En ese entonces no sabía lo rápido que un año pasaría en mi cabeza. Excepto por aquel primer mes. Ese agosto duró mares. Entre que terminaba el almuerzo y llegaba la cena se podía descansar profundamente, caminar sin rumbo de ida y sin rumbo de regreso, deshojar fresas y preparar un delicioso mousse, tararear a favor del viento helado de invierno, tomar un baño mientras de fondo se escucha la discografía completa de Carly Rae Jepsen, mirar la primera temporada de Mob Psycho. Y aún así hubiesen sobrado horas aquel mes de agosto.
a quince días de aquel fatídico mes no me queda otra cosa que guardar la compostura y rogar con todo mi corazón que agreguen como mínimo dos feriados más al calendario. Eso y que deje de hacer tanto frío.
Por ahora eso es todo :)