viernes, 18 de junio de 2021

444

 Con un poco de suerte no me hacías esa pregunta. 

Recuerdo perfectamente todo lo que hicimos ese día pero lo único que me resulta borroso eres tú. No logro figurarme en absoluto tu rostro. Ni recuerdo cómo ibas vestido. ¿De qué color era tu casaca o tu polo o tu jean? Solo sé que el sujetador de tu cabello era color marrón. Y tiene sentido. Hasta tú estabas perplejo de aquella salida. Tengo la respuesta a tu pregunta. De hecho, la conocía perfectamente cuando me cuestionabas una y otra vez. Pero mi orgullo me impide, hasta el día de hoy, aceptarla. Y no, no lloré porque estuviera preocupada ni confundida por mi vida y mis decisiones. Fue preferible decir eso, y también fue placentero escuchar todo lo que ya sabía que dirías. Lo del dragoncito y la hormiga fue cute.

Tal vez me quedé con las ganas de cuestionarte algunas cosas que me pregunté una y otra vez después de terminar. Pero definitivamente qué pereza, ¿no? Eso quizás hubiera sido aquellos días de diciembre que harto tiempo tuvimos. Pero mira, estamos 2021. Mitad del 2021. Ve a saber si no hay cosas más trascendentes de qué discutir. 

Es cierto, cada vez que nos volvemos a ver compras pizza. Para la próxima invito yo

Aunque dudo mucho que haya una próxima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario