domingo, 30 de mayo de 2021

n veces

Como si hubiera perdido la capacidad para compartir mi felicidad con alguien más

De repente mis labios han adquirido un rojo intenso

¿Qué significa todo esto?

No sé si sea muy apresurado llegar a la siguiente conclusión pero es inevitable no verlo de esa forma. El último día que te vi se parece demasiado al último día que lo vi. La primera vez, y gracias a los acontecimientos de entonces, fue un poco obvio el porqué dejaba de sentir tan de repente tan todo. Y lo maldije. Maldije su nombre y su existencia mientras lloraba sola, sin comprender nada de lo que me sucedía. Pensé que esta vez sería diferente, sabes. Volví a sentirme afortunada. Estaba en paz, flotaba, cantaba, corría maratones de puntillas y sentía el viento entre nuestros cabellos. Te sostuve la mano gentilmente y un segundo después te soltaba para decirte adiós sin comprender nada. 

Nuevamente nada.

Muerdo mis dedos. Abro las cortinas. Veo la iglesia tras los cables. Me molesta el ruido del tráfico. Han cambiado la publicidad. Ordeno mi cama. Me hago una cola en el cabello y lo sujeto con fuerza. Tus ojos. Mira tus ojos y busca algo. Lo que sea. Abrígate. Cierra la puerta y baja a tu escritorio. No te distraigas. Estás ocupada.

Tendré suerte la próxima vez o seguirás entrando a escondidas para hurtar mis recuerdos?

 Para ti es tan simple como dejar un llamada perdida y luego tomar una pastilla para el dolor de cabeza.

THE HOLE

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