No recuerdo haberme sentido de esta forma antes. Es todo tan sereno e impoluto. Como un manantial inamovible donde el agua cae pacientemente formando gotas que parecen acariciar la superficie. Te manifiestas en el dulce gesto que tengo con los demás, cuando acaricio los pequeños brotes de mis plantas, en la repentina admiración hacia sonidos antes imperceptibles para mi.
Y sin darte cuenta avanzas con pasos gigantes pero gentiles.
¿De dónde eres?
No hay comentarios:
Publicar un comentario