miércoles, 22 de octubre de 2025

spooky movie

Recuerdo el momento en que terminé de consolidar la idea en mi cabeza.
Había visto hace unos días atrás una película llamada Past Lives. Trata sobre el reencuentro de dos amigos de infancia, tras años de no verse, vuelven a coincidir en Estados Unidos. Nora está casada y, en resumen, ya tiene su vida hecha allí. Pero esos días que pasan juntos renacen varios recuerdos y se palpa un cierre a esa historia que no pudo ser. 

Recuerdo haberte contado un resumen similar, con más detalles de hecho, e hice énfasis en el final. A mí el final me había roto pues me pareció la forma más sublime y pura de amor. Sin embargo, tu opinión era totalmente la opuesta. Criticaste el hecho de que Nora llorase al despedirse de su amigo y el cómo su esposo la consoló. Te pareció aberrante y menospreciaste ese gesto que a mis ojos era sublime. Y en ese momento, de manera todavía no tan clara, algo terminó por cobrar sentido.

Sigo pensando que ese acto de comprensión es la definición total de amor hacia alguien. Sin posesiones, sin miramientos, sin reclamos. Una impoluta compasión enraizada en la ternura y cuidado por el otro. Te dije que yo aspiraba a querer de esa forma y a ti esa idea te pareció ridícula. Lo calificaste como débil y repudiable. Al esposo, me refiero. Siempre supe que tenías ligeros serios problemas de soberbia.

Aunque a la actualidad mi perspectiva sobre el amor y las relaciones ha cambiado, mantengo firme mi admiración hacia la pareja de Nora y me encamino hacia una visión similar. Lo que hoy siento por ti, o cada que te recuerdo, es una mezcla de insatisfacción, cariño, desdén, pero sobre todo superioridad. Te creo un ser inferior por ese simple motivo. Todo tú se resume perfectamente en ese minúsculo pero inquietante desacuerdo con el esposo de Nora.

Tu vida ya no es una cuestión mía. No lo son ni tus logros, ni tus costumbres, ni tus amistades, ni tus domingos. Quiero volverte totalmente parte de mi pasado y que no salgas de ahí ni por asomo. Sigo pensando en ti —claramente, si no esta entrada no tendría lugar—, pero pienso en ti de una forma distinta. Una que no habría sido posible sin este último recuentro y solo por eso es que no me arrepiento de aquellos fatídicos días.

Besooos