¿Cuánto tiempo pasará?
Debíamos esperar juntos año nuevo
Debíamos estar acompañándonos estos días
Debíamos regalarnos algo el primero
Debía ser diferente
Y, sin embargo, lo único que tengo ahora son estas ganas descomunales de hablarte. De escuchar tu voz y que, de alguna manera, el tiempo retroceda. Nunca jugué a quererte, siempre fui en serio y con mis cinco sentidos bien puestos. Di todo lo que tenía y lo que no también. Y aunque ahora el orgullo me frene y la consciencia me diga que no, juro en voz alta que puedes regresar y reclamar lo que es tuyo.
Alguien decidió que hoy te tenía que llorar. Que no debía sacarte de mi mente un solo minuto. supongo que está bien. Es decir, por qué sería diferente si mis brazos
mis dedos, mis piernas, mis ojos, mi boca, mis cabellos
si todo mi cuerpo reguarda celosamente tu recuerdo
porque, claro, te amo
no he dejado de hacerlo y no quiero
porque si me alejé de ti, cariño mio, la falta de amor no fue el motivo
ambos sabemos que debíamos hacerlo
pero, amor, qué cobarde fuiste
¿Volveremos a vernos? seguramente
¿Volverán a repetirse esos días felices?
Quiero de una vez olvidarte y que llegue el día donde otra persona, gentilmente, me sorprenda.
Voy a empeñarme en el futuro, en abandonar cada recuerdo y cada deseo. Pondré mis cinco sentidos en sacarte de mi cuerpo, mi mente y mi corazón. Es un promesa, cariño mío.
Pero aquí tienes otra. Hasta que llegue ese día, puedes regresar que voy a recibirte con los brazos tendidos. Vas a tener tiempo suficiente para hacerlo, descuida. Que tratar de olvidarte está siendo una de las tareas más complicadas en los veintiséis años que llevo acá.