martes, 28 de abril de 2020

eat me

Tengo mala memoria, eso ya lo he repetido hasta el cansancio. Es uno de los motivos por el cual empecé a escribir. Y, a diferencia de las fotos, me ayudan a conectar mejor con todo tiempo pasado. Pero borré las entradas anteriores porque estaba asustada. Muchas cosas que escribí relataban pasajes de lo que viví contigo. Y mientras esos pedazos estuvieran ahí para recordarme a ti, no sería capaz de soltarte. Eso creí. 
A veces abro ese último mensaje y escribo hola. Luego lo borro. Luego apago y me pierdo.
El tiempo transcurrirá y el polvo seguirá llegando hasta cubrirlo todo por completo.  
En noches como hoy aparece un pequeño nudo amargo en mi pecho. Y pienso que es mejor no pensarte. 

domingo, 26 de abril de 2020

domin/go

Y se fue otro domingo más. 
Terminé de leer Do androids dream of electric sheep? Nada. Que ahora está pendiente ver Blade Runner (la primera), porque la segunda la vi por allá cuando se estrenó. 
Debería hacerlo cuanto antes porque si demoro,  recordaré con menos claridad el libro y no será muy divertido compararlos. 
Es algo gracioso porque mezclas formatos. No sabes si un escena de la peli realmente pasó en el libro o viceversa. Una amalgama total.
En fin. Este no es un blog de reseñas de libros, ni de películas ni de nada parecido. Ni pretende serlo eh. No confundas mi torpeza para tejer palabras.
He de decir que pasé desapercibidos varios asuntos, por lo que, debería darle una segunda lectura. Keivy estaría contenta de escuchar esas palabras. Aún así, puedo hacer hincapié sobre un par de tópicos que han quedado pegados en mi cerebro.
Lo obvio, al final del día ¿Qué es lo que nos hace humanos? ¿Podría un ser humano ser despojado de ese título? ¿Bajo que criterios? Y no es necesario imaginarse un futuro dónde máquinas y personas son casi imposibles de diferenciar. Ha ocurrido. Nuestro color de piel fue un check inmediato para decidir inferiores a unos muchos y superiores a otros pocos. 
Total, que hay un punto. La empatía. ¿La empatía? Que es inherente a las personas. Podría ser una característica determinante. ¿O no? 
Nos hace humanos, por ejemplo, cuidar de aquellos que no ostentan el mismo título que nosotros y, aún así, darles el mismo trato y consideración. Estas son las ovejas, las cabras, las arañas, los sapos, los búhos, los gatos, las yeguas de nuestra identidad.
Tal vez.

sábado, 25 de abril de 2020

sábado de panqueques

Hoy quería ver una película que me hiciera llorar. lol. Y recordé que hace tiempo recomendaron Manchester by the Sea. Entonces la busqué y para mi buena suerte estaba en Netflix (mi yo de hace un año hubiera odiado decir esas palabras, pero todo cambia amigues) 
Me desocupé temprano así que la vi por la tarde. 
Me ha quedado un sinsabor. Se supone que sus escenas de drama debían hacerme trizas y no. No quiero sonar arrogante. La peli me conmovió la parte del incendio pero no más. Tal vez fue porque me quedé dormida pasada la media hora jajajsjaj
Mi culpa. Lo sé. 
Pero dejando de lado eso, qué buena película. Es cansino y ahoga ver en lo que se ha convertido la vida del prota. Qué acertada forma de retratar la pérdida. Es un túnel sin luz final y solo te queda transitar en esa dirección, ya que tampoco puedes dar vuelta atrás. Das un paso y luego otro y luego otro. La vida sigue porque para bien o para mal estás vivo.

miércoles, 22 de abril de 2020

No se de ella

Escribiría una canción como Ariana Grande pero al diablo. Ni que fueran los tres putos reyes magos que vinieron a entregarme un regalo. Aunque uno sí le atinó el nombre.
Pero maso identificada eh. Solo que es, por completo, mérito propio. Mira en lo que he convertido tus promesas de agua. 
Ni yo me lo esperaba.
Eres grande. Eso me repetiré en el espejo hasta el cansancio. O hasta que termine la cuarentena. 
Y luego aparece C tangana con su canción de mierda. No ayudas. 



miércoles, 8 de abril de 2020

Update1

Me siento como Lucy de 500 first dates. Todos los días a eso del medio día ya logro superar todo la mierda que dejaste pero retrocedo al día siguiente apenas despierto. Y ahí estoy dando vueltas en mi cama mientras me las arreglo para no ponerme más sentimental de lo necesario. Es una locura. No me había pasado esto antes, y pues además de ser una situación triste, también me hace sentir impotente. Espero que todo esto acabe junto con la cuarentena. Mira que Vizcarra añadió dos semanas y no me lo he tomado nada mal. Todo lo contrario. Tendré más tiempo para mis estúpidos cursos y un par de cosas extra.
Me da miedo regresar a mi habitación y tener que hacer de cuenta que ahí no ocurrió nada. Siempre supe que era mala idea introducirte a mi pequeño espacio. Sabía que cuando nos alejáramos tú permanecerías ahí. Junto a mi. Recostados. Riéndonos. Durmiendo. Conversando. Escuchando música. Desgastándonos. Descubriéndonos.
Tengo miedo pero se cómo solucionarlo.