Maculada
No pura
Impura
Pecados concebidos
Cuántos
De mi vientre no saldrá
fruto alguno
Si ella fue
en esencia algo
Fue
Valiente
después, todo lo demás
Bendita
Santa
Misericor/Diosa
Inmaculada
Maculada
No pura
Impura
Pecados concebidos
Cuántos
De mi vientre no saldrá
fruto alguno
Si ella fue
en esencia algo
Fue
Valiente
después, todo lo demás
Bendita
Santa
Misericor/Diosa
Inmaculada
Recuerdo el momento en que terminé de consolidar la idea en mi cabeza.
Había visto hace unos días atrás una película llamada Past Lives. Trata sobre el reencuentro de dos amigos de infancia, tras años de no verse, vuelven a coincidir en Estados Unidos. Nora está casada y, en resumen, ya tiene su vida hecha allí. Pero esos días que pasan juntos renacen varios recuerdos y se palpa un cierre a esa historia que no pudo ser.
Recuerdo haberte contado un resumen similar, con más detalles de hecho, e hice énfasis en el final. A mí el final me había roto pues me pareció la forma más sublime y pura de amor. Sin embargo, tu opinión era totalmente la opuesta. Criticaste el hecho de que Nora llorase al despedirse de su amigo y el cómo su esposo la consoló. Te pareció aberrante y menospreciaste ese gesto que a mis ojos era sublime. Y en ese momento, de manera todavía no tan clara, algo terminó por cobrar sentido.
Sigo pensando que ese acto de comprensión es la definición total de amor hacia alguien. Sin posesiones, sin miramientos, sin reclamos. Una impoluta compasión enraizada en la ternura y cuidado por el otro. Te dije que yo aspiraba a querer de esa forma y a ti esa idea te pareció ridícula. Lo calificaste como débil y repudiable. Al esposo, me refiero. Siempre supe que tenías ligeros serios problemas de soberbia.
Aunque a la actualidad mi perspectiva sobre el amor y las relaciones ha cambiado, mantengo firme mi admiración hacia la pareja de Nora y me encamino hacia una visión similar. Lo que hoy siento por ti, o cada que te recuerdo, es una mezcla de insatisfacción, cariño, desdén, pero sobre todo superioridad. Te creo un ser inferior por ese simple motivo. Todo tú se resume perfectamente en ese minúsculo pero inquietante desacuerdo con el esposo de Nora.
Tu vida ya no es una cuestión mía. No lo son ni tus logros, ni tus costumbres, ni tus amistades, ni tus domingos. Quiero volverte totalmente parte de mi pasado y que no salgas de ahí ni por asomo. Sigo pensando en ti —claramente, si no esta entrada no tendría lugar—, pero pienso en ti de una forma distinta. Una que no habría sido posible sin este último recuentro y solo por eso es que no me arrepiento de aquellos fatídicos días.
No se cuándo sea el día que vuelva a verte y no sienta nada en absoluto pero hoy supe que no pasaría tan pronto. Siendo totalmente sincera hubiera querido abrazarte fuerte por un largo rato y que no me sueltes. Que me preguntes cómo estoy y yo preguntarte cómo te ha ido. Conversar amenamente y reírnos de todo como solíamos hacerlo.
Sabes, sí es doloroso para mi cada vez que te vuelvo a ver y me doy cuenta en lo que hemos terminado convirtiéndonos. Estuvimos tan cerca, frente a frente. Y aún así, solo éramos dos personas que no se conocían. Evitando las miradas, roces, conversaciones. No tengo idea de lo que pase por tu mente y justo por eso trato de protegerme lo más que puedo. Pero yo no soy así, no quiero actuar así. La próxima vez que te vea me encantaría que sea todo lo contrario.
Este es uno de esos días que te vuelvo a extrañar como no tienes idea. Que tengo la imperiosa necesidad de hablarte. No con la intención de volver a ser lo que alguna vez fuimos. Se que en momentos como este el sesgo emocional es gigante. Solo recuerdo el calor, la compañía, la complicidad. Y vaya que tuvimos mucho de eso. Nunca quise albergar rencor ni odio. Todo lo contrario. No se qué es eso que siente todavía mi cuerpo, eso que alberga mi corazón y sale a relucir en días como hoy. Pero se que necesito más tiempo. Yo necesito más tiempo. Y está bien. Si para ti las cosas ya quedaron totalmente en el pasado y no sientes nada de esto, está bien. Te juro que está bien. Sigo siendo esa persona que se alegraba por todas las cosas buenas que te pasaban. Me hubiera gustado sentir eso una vez más.
Pero la realidad nos ganó.
Una vez más, a la distancia y en silencio, que la vida te sonría y seas feliz. Te quise mucho oye y muy probablemente haya todavía tenue luz de ese sentimiento :) Cuídate.